Resumen Objetivo: Describir el perfil sociolaboral y el nivel de estereotipos negativos acerca de la vejez en cuidadores formales de personas mayores, que trabajan en establecimientos de larga estancia en Montevideo, Uruguay. Metodología: Se contactaron 213 cuidadores formales pertenecientes a 80 establecimientos de Montevideo, a quienes se aplicó un cuestionario de datos sociolaborales y el cuestionario de estereotipos negativos sobre la vejez de Sánchez (2004). Resultados: El 95,3% son mujeres, con un promedio de 40 años, el 50,3% vive en pareja y el 65,3% con hijos a cargo. El 55,4% no accedió a formación específica. Niveles altos o muy altos de estereotipos se hallaron en el 68,8% para el test total, el 76,3% para el subfactor salud, el 59,2% para motivación-social y el 84,8% para carácter-personalidad. Conclusiones: La alta presencia de estereotipos tiene el potencial de generar peor calidad de la atención, perpetuando comportamientos y actitudes paternalistas e infantilizadoras que limitan el pleno ejercicio de derechos de los usuarios. Se hace necesario profundizar la formación profesional y desnaturalizar prácticas cotidianas de cuidado que podrían estar perpetuando los estereotipos.
Abstract Objective: To describe the socio-occupational profile of formal caregivers and the level of negative stereotypes about the old age of these caregivers in Montevideo. Methodology: 213 formal caregivers belonging to 80 ELEPEM of Montevideo were contacted, to whom a questionnaire of socio-labor data and the Questionnaire of negative stereotypes on the old age of Sánchez (2004) were applied. Results: 95.3% are women, average 40 years old, 50.3% with a partner and 65.3% with dependent children. 55.4% did not access specific training. High or very high levels of stereotypes were found in 68.8% for the total test, 76.3% for the health subfactor, 59.2% for social-motivation and 84.8% for personality character. Conclusions: The high presence of stereotypes has the potential to generate a poorer quality of care, perpetuating paternalistic and infantilizing behaviors and attitudes that limit the full exercise of users’ rights. It is necessary to deepen professional training and denature daily care practices that could be perpetuating stereotypes.